Tras otro largo periodo de tiempo sin noticias nuestras (y para complacer a nuestro club de
fans con otra bonita historia de nuestra vida) una boda en Alemania. Lo único malo: hacía MUCHO
frío y no paraba de llover. Suerte que mis amigos saben solucionar estos pequeños contratiempos y la fiesta fue muy bonita. Unas 30 personas envueltas en mantas, con calcetines de lana y bebiendo té y café. La barbacoa
buenísima- el carnicero local de un pueblo de la Selva Negra llamado
Altenheim, habrá sacrificar sus mejores
cerditos y vacas para las salchichas!!!
Al día siguiente
Quicu participó en el 15.
Tübinger Stadtlauf- la Cursa del Corte Inglés local. 7,5 km de subidas y bajadas por el casco antiguo de
Tubinga, un total de 3 vueltas. Os pongo una foto en plan "buscando a
Wally" (una pista:
Quicu saca la lengua).

La gracia de la carrera es que siempre ganan los
keniatas que contrata el organizador para que den un poco de nivel al concurso... Bueno, no es verdad, el héroe local, un tal
Dieter Baumann también ganó unas cuantas veces- hasta que descubrieron que se dopaba (por mucho que el insistiera que era su pasta de dientes, iba dopado).
Ya
veis: un fin de semana
completito.